La luminiscencia de la pantalla puede llegar a «engañar» a tu cuerpo y alterar la secreción de melatonina, hormona natural interna inductora del sueño. Además, retrasan nuestro reloj circadiano, disminuyen nuestro sueño REM e hiperexcitan el cerebro, cuando más necesitamos desconectar.
El estudio de PNAS también señalaba que las tabletas o el «eBook» provocan los mismos trastornos que el resto de dispositivos y por lo tanto, no tiene los mismos efectos que leer un libro impreso.
Pero el problema no es solo el de la luminiscencia de las pantallas, sino que el sueño se ve afectado por otro problema: «el uso de estos dispositivos como inagotables emisores de información, muchas veces de forma excesiva y compulsiva y segundos antes de cerrar los ojoshiperexcita nuestro cerebro y luego, en cambio, pretendemos que nuestro cerebro "desconecte" para dormir de forma rápida y sencilla generando una doble adicción: la tecnológica y la de la necesidad de un fármaco para dormir. Y todo ello contando con que seamos capaces de apagar estos dispositivos y no encenderlos mientras dormirmos porque, de lo contrario, los sonidos, vibraciones y destellos también podrían despertarnos y alterar nuestros ciclos de sueño.
Tomado de http://www.abc.es/tecnologia/informatica-soluciones/20150203/abci-moviles-pantallas-sueno-201501301657.html